Inspirado en el robot Baxter, este brazo robótico impreso en 3D puede ser programado para memorizar movimientos. Podemos dirigir los movimientos del brazo y estos quedan memorizados por la placa Arduino en EEPROM.
Podéis fabricar con una impresora 3D las piezas que componen la pinza y el brazo robótico y llevar a cabo algunas tareas simples. Los archivos están disponibles en Thingiverse.
Visto en 3ders
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jueves, 14 de noviembre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
Fonzie: Un robot impreso en 3D que baila twerking (vídeo)
Limor Schweitzer, fundador y director de Robosavvy, una empresa especializada en el desarrollo de piezas y kits de robots humanoides, acaba de presentar a "Fonzie", un robot impreso en 3D.
En el siguiente vídeo "Fonzie" muestra sus dotes para el baile con la canción “I'm sexy and I know it”.
Según Schweitzer, la empresa está utilizando "Fonzie" para desarrollar una plataforma de investigación sobre la interacción humano-robot. Schweitzer cree que "Las impresoras 3D y ordenadores a precios asequibles, los modelos 3D libres de derechos, el software libre y el crowdfunding configuran el nuevo espacio de juego para la creatividad."
Dondequiera que vaya, "Fonzie" siempre capta la atención de la audiencia con su baile sexy. Si queréis saber más sobre este robot, podéis ver a Limor Schweitzer presentándolo en el siguiente vídeo.
Visto en 3Ders
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| Limor Schweitzer y su robot "Fonzie" |
En el siguiente vídeo "Fonzie" muestra sus dotes para el baile con la canción “I'm sexy and I know it”.
Según Schweitzer, la empresa está utilizando "Fonzie" para desarrollar una plataforma de investigación sobre la interacción humano-robot. Schweitzer cree que "Las impresoras 3D y ordenadores a precios asequibles, los modelos 3D libres de derechos, el software libre y el crowdfunding configuran el nuevo espacio de juego para la creatividad."
Dondequiera que vaya, "Fonzie" siempre capta la atención de la audiencia con su baile sexy. Si queréis saber más sobre este robot, podéis ver a Limor Schweitzer presentándolo en el siguiente vídeo.
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sábado, 26 de octubre de 2013
Poppy: Un robot de código abierto impreso en 3D
Creado por el equipo de investigación Inria Flowers Lab, Poppy es un robot humanoide de código abierto.
Poppy utiliza motores y componentes electrónicos genéricos. Cabeza, extremidades y tronco están impresas en poliamida con la técnica de sinterización selectiva por láser.
Todas las partes mecánicas están diseñadas para optimizar el peso y hacer a Poppy lo más ligero posible.
Su peso reducido (3,5kg.) permite el uso de motores de poca potencia, lo que implica un consumo de energía reducido.
Para hacer el robot lo más asequible posible, el equipo trató de mantener unos bajos costes de producción. Los materiales necesarios para construir Poppy cuestan 7,500€ (incluyendo motores, electrónica y piezas impresas en 3D), mientras que otros robots, como Darwin-OP o Nao de Aldebaran pueden costar alrededor de 8,700€. Poppy está todavía en desarrollo pero el equipo espera que el software y hardware esté pronto disponible para su descarga bajo una licencia de código abierto.
Quien esté interesado en acceder a los archivos CAD y crear su propio robot podrá hacerlo en la web del Proyecto Poppy.
Visto en 3Ders.
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| Foto: H. Raguet / Inria |
Poppy utiliza motores y componentes electrónicos genéricos. Cabeza, extremidades y tronco están impresas en poliamida con la técnica de sinterización selectiva por láser.
Todas las partes mecánicas están diseñadas para optimizar el peso y hacer a Poppy lo más ligero posible.
Su peso reducido (3,5kg.) permite el uso de motores de poca potencia, lo que implica un consumo de energía reducido.
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| Foto: H. Raguet / Inria |
Para hacer el robot lo más asequible posible, el equipo trató de mantener unos bajos costes de producción. Los materiales necesarios para construir Poppy cuestan 7,500€ (incluyendo motores, electrónica y piezas impresas en 3D), mientras que otros robots, como Darwin-OP o Nao de Aldebaran pueden costar alrededor de 8,700€. Poppy está todavía en desarrollo pero el equipo espera que el software y hardware esté pronto disponible para su descarga bajo una licencia de código abierto.
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| El robot Poppy - Foto: H. Raguet / Inria |
Visto en 3Ders.
sábado, 17 de agosto de 2013
Impresora 3D en brazo robótico permite la impresión libre de objetos
El proceso de Suspended Depositions, desarrollado por Brian Harms y su equipo, es un proyecto que pretende difuminar la línea que separa los procesos de diseño de la fabricación, en el contexto de la creación rápida de prototipos.
Mediante la inyección de resina fotopolimerizable a través de un cabezal de impresión similar a una aguja colocada en un brazo robótico, el usuario es capaz de dar forma a los objetos de forma libre y sin la necesidad de moldes u otros procesos de fabricación sustractivos.
"El gel para el pelo actúa como material de soporte omnidireccional y es reutilizable, por lo que no hay desperdicio de material." explica Harms.
La suspensión de la resina en el espacio sin material de soporte adicional permite fabricar directamente sobre otros objetos existentes en el gel, así como la posibilidad de observar el proceso desde cualquier ángulo. Además, se puede detener el proceso de impresión para realizar cambios en el modelo digital, el material o el cabezal de la impresora / brazo robótico, e incluso la posiblidad de "deshacer" mediante la succión del material.
Mediante la inyección de resina fotopolimerizable a través de un cabezal de impresión similar a una aguja colocada en un brazo robótico, el usuario es capaz de dar forma a los objetos de forma libre y sin la necesidad de moldes u otros procesos de fabricación sustractivos.
"El gel para el pelo actúa como material de soporte omnidireccional y es reutilizable, por lo que no hay desperdicio de material." explica Harms.
La suspensión de la resina en el espacio sin material de soporte adicional permite fabricar directamente sobre otros objetos existentes en el gel, así como la posibilidad de observar el proceso desde cualquier ángulo. Además, se puede detener el proceso de impresión para realizar cambios en el modelo digital, el material o el cabezal de la impresora / brazo robótico, e incluso la posiblidad de "deshacer" mediante la succión del material.
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viernes, 19 de julio de 2013
Joven de 17 años crea un brazo robótico impreso en 3D y programado con Arduino
¿Cómo puede cambiar la impresión 3D el futuro de las prótesis y los animatronics?
Esta pregunta debió de hacerse Easton LaChappelle, joven inventor de 17 años residente en Colorado, cuando decidió diseñar un brazo robótico, fabricando la mayor parte de las piezas con una impresora 3D.
"Mi objetivo era crear una prótesis asequible y para un uso cotidiano", dice LaChapelle.
Cuando tenía 14 años, se le ocurrió la idea de construir una mano robótica con piezas de Lego, sedal de pesca y servos. Fue todo un desafío porque por aquel entonces no sabía nada de electrónica ni programación. Pero no hay nada como la motivación y las ganas de hacer algo para lograr tus objetivos, así que LaChapelle se puso manos a la obra y aprendió electrónica y software de modelado 3D sobre la marcha.
Su esfuerzo y dedicación no tardaron en dar los primeros frutos. La primera versión de su mano robótica ganó el tercer puesto en la Feria de Ciencias del Estado de Colorado en 2011. En dicho evento se encontró con una niña que nació sin el brazo derecho y llevaba una prótesis que costaba nada menos que 80.000 dólares... LaChappelle estaba convencido de que él podía hacerlo mejor y mucho más barato.
Ese encuentro con la niña fue el catalizador de la segunda fase de su proyecto. Con un modelo 3D de una mano que descargó de Thingiverse y la ayuda de una impresora 3D MakerBot, LaChappelle creo un brazo robótico funcional con la mayor parte de las piezas impresas en 3D.
Ahora, LaChappelle ha completado la versión 3.0 de su brazo robótico. Su coste es de tan sólo 250 dólares y tiene la misma funcionalidad que un brazo humano. Se conecta a un auricular que lee las ondas cerebrales del usuario, de modo que cuando este se concentra en coger un objeto con la mano, es capaz de cerrarla y agarrar el objeto en cuestión. Además, el brazo tiene un sistema de retroalimentación con un sensor de fuerza y un motor de vibración para dar al usuario una sensación de tacto.
Este brazo ortopédico con un coste más que asequible abre todo un campo de posibilidades y tiene el potencial de cambiar la vida de muchas personas discapacitadas.
En el siguiente vídeo LaChappelle da una charla en TED, no os la perdáis.
LaChappelle lanzó en abril el proyecto en Kickstarter junto con Christopher Chappell.
Actualmente está trabajando con una beca en la NASA, concretamente en el proyecto Robonaut.
Sin duda a este chico le espera un futuro brillante.
Esta pregunta debió de hacerse Easton LaChappelle, joven inventor de 17 años residente en Colorado, cuando decidió diseñar un brazo robótico, fabricando la mayor parte de las piezas con una impresora 3D.
"Mi objetivo era crear una prótesis asequible y para un uso cotidiano", dice LaChapelle.
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| Easton LaChapelle en su taller con el brazo robótico. Foto: Mike Basher (PopSci) |
Cuando tenía 14 años, se le ocurrió la idea de construir una mano robótica con piezas de Lego, sedal de pesca y servos. Fue todo un desafío porque por aquel entonces no sabía nada de electrónica ni programación. Pero no hay nada como la motivación y las ganas de hacer algo para lograr tus objetivos, así que LaChapelle se puso manos a la obra y aprendió electrónica y software de modelado 3D sobre la marcha.
Su esfuerzo y dedicación no tardaron en dar los primeros frutos. La primera versión de su mano robótica ganó el tercer puesto en la Feria de Ciencias del Estado de Colorado en 2011. En dicho evento se encontró con una niña que nació sin el brazo derecho y llevaba una prótesis que costaba nada menos que 80.000 dólares... LaChappelle estaba convencido de que él podía hacerlo mejor y mucho más barato.
Ese encuentro con la niña fue el catalizador de la segunda fase de su proyecto. Con un modelo 3D de una mano que descargó de Thingiverse y la ayuda de una impresora 3D MakerBot, LaChappelle creo un brazo robótico funcional con la mayor parte de las piezas impresas en 3D.
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| Componentes del brazo robótico - Mike Basher (PopSci) |
Ahora, LaChappelle ha completado la versión 3.0 de su brazo robótico. Su coste es de tan sólo 250 dólares y tiene la misma funcionalidad que un brazo humano. Se conecta a un auricular que lee las ondas cerebrales del usuario, de modo que cuando este se concentra en coger un objeto con la mano, es capaz de cerrarla y agarrar el objeto en cuestión. Además, el brazo tiene un sistema de retroalimentación con un sensor de fuerza y un motor de vibración para dar al usuario una sensación de tacto.
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| Versión 3.0 del brazo robótico. |
Este brazo ortopédico con un coste más que asequible abre todo un campo de posibilidades y tiene el potencial de cambiar la vida de muchas personas discapacitadas.
En el siguiente vídeo LaChappelle da una charla en TED, no os la perdáis.
LaChappelle lanzó en abril el proyecto en Kickstarter junto con Christopher Chappell.
Actualmente está trabajando con una beca en la NASA, concretamente en el proyecto Robonaut.
Sin duda a este chico le espera un futuro brillante.
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